Filomena






Filomena Cuero es una mujer negra, de mirada esquiva y caminar apresurado, nacida en el pacífico colombiano. Todos los días, antes de dormir le cuenta a su nieto, John Alexis, la misma historia.

Cuando yo era niña, vivía al lado del mar junto a mi padre, solo éramos los dos. Todas las mañanas al despertar veía surgir de las aguas azul oscuro, una hermosa sirena. Tenía la piel oscura, cabello largo de rizos y ojos color café. Tan pronto pisaba la arena, la sirena se convertía en mujer, ella me miraba y ponía su dedo índice sobre su boca, era una señal para que yo no se lo contará a nadie. Yo no sabía a dónde iba ni qué hacía la sirena. Pero siempre al atardecer la veía volver al mar.


Aquel mismo día, noté que ya había caído la noche y la sirena no había vuelto, entonces me preocupé y salí a buscarla por los alrededores.


Luego de tocar en varias casas, pasar por el parque, la iglesia, el hospital y hasta el cementerio, nadie dio razón de la mujer. Le conté a mi padre y aunque él no me creyó la historia, me vio tan alterada que sugirió ir al puerto, pues era el único sitio donde no había ido a buscarla porque quedaba más lejos.


Cuando llegamos, la sirena estaba atrapada en una red en un barco. Mi papá la desató y la ayudó a volver al mar.

La sirena no volvió a aparecer, pero desde ese día mi papá siempre tenía buena pesca. Con el pasar de los años descubrí una foto de mis padres el día de su matrimonio, para mí sorpresa descubrí que la mujer de la foto era la sirena.





Espero hayas disfrutado de este relato y lo compartas, tal vez puedes leerlo en la noche a tus hijos antes de dormir y pregúntales si les gustó o que entendieron, seguro ellos te sorprenderán.



- Mildred Niño -



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