La Casa Abandonada





Esta mañana me he levantado temprano, no había nadie en la casa. No sé a dónde han ido papá y mamá, cómo es posible que me hayan dejado sola. Camino por su cuarto en busca de algún indicio que me diga dónde están. No encuentro nada que me llame la atención, la cama está hecha, los zapatos y la ropa están en su lugar.


Bajo las escaleras, entró a la cocina, hay un plato encima del mesón, no hay restos de comida, todo parece limpio. En la sala todo está igual al día anterior, en la mesa del comedor está el mismo jarrón de siempre con una sola margarita. Esta flor parece inmortal, la recuerdo desde siempre.


Decido disfrutar de mi soledad, me meto a la bañera, permanezco entre burbujas casi dos horas. Luego preparo un sándwich de nutella, mamá no me deja comer chucherías antes del almuerzo, así que lo disfruto hasta chuparme los dedos.


Me pruebo toda la ropa de mamá, los tacones, las botas, el maquillaje, todo. Desfilo entre la cama y el espejo mirando cada paso que doy, soy una modelo o una reina de belleza, puedo ser lo que quiera.


Al final de la tarde ya estoy aburrida, empiezo a extrañar a mis padres, por qué se habrán ido. Ayer no me dijeron nada. Estoy cansada, me voy a dormir.


Desde mi cama puedo ver el sol apareciendo por la ventana, es un nuevo día. Me levantó a toda prisa, corro a la habitación de mis padres. Nada ha cambiado desde ayer, ellos no están, los busco por toda la casa. Pensé que hoy iba a ser distinto de ayer, que quizás había sido un mal sueño.


Debo pensar en algo, voy a llamar a mi abuela, a lo mejor ella sabe algo. El teléfono no funciona. Trato de salir a la calle para hablar con algún vecino, pero la puerta no abre. Me recorre un sudor frío, me tiemblan las piernas, esto ya no me está gustando.


Han pasado varios días y no hay señal de mis padres, continuo sin poder salir de esta casa abandonada.


De pronto oigo que alguien grita muy fuerte.


—Mamá ya encontré a Alice, la había dejado en la casa de muñecas.





Espero que hayas disfrutado de este pequeño relato. A veces las cosas parecen ser lo que creemos, pero resultan ser lo que son.


- Mildred Niño

46 visualizaciones1 comentario

Entradas Recientes

Ver todo