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Mildred Niño

La Guerrera Muisca




Quincha vivía en una de las tribus muiscas que habitaban el altiplano cundiboyacense, en Colombia, tenía 20 años y ya estaba pedida para ser una de las esposas del cacique, máxima autoridad de la tribu. Los muiscas practicaban la poligamia, los hombres podían tener tantas esposas como pudieran mantener y la función de estas era procrear y enaltecer a su esposo.


Sin embargo Quincha tenía otro objetivo, quería ser guerrera, igual que su hermano mayor, ellos habían quedado huérfanos de padre a temprana edad, así que Quincha había crecido teniéndolo a él como su ejemplo, lo seguía a todas partes y este le había enseñado a usar la lanza, estrategias de guerra y movimientos de pelea cuerpo a cuerpo. Todo esto a escondidas de la tribu, pues aunque era una sociedad matriarcal, los guerreros sólo podían ser hombres.


Los guerreros muiscas, o «Guechas» como se les llamaba, debían proteger las aldeas de las incursiones de los «Panches», tribu belicosa y antropófaga. Estos formaban una casta especial dentro de la sociedad muisca y era un honor pertenecer a ella, la única forma de poder ser parte de los Guechas era por mérito propio, debían ser hombres valientes y grandes. Ante este panorama Quincha nunca podría ser una guerrera, debía conformarse con ser la esposa del cacique.


Los Guechas habían recibido noticias de que los Panches estaban a tres días de camino de la aldea, por lo que todos los guerreros fueron llamados a estar de guardia. Dos días después las cosechas de maíz, papá y algodón estaban en llamas, era de noche y estas podían verse a lo lejos, los Guechas que vigilaban, informaron que el fuego había sido obra de los Panches, entonces la mayoría de los guerreros de la aldea salieron para los cultivos a enfrentar a sus enemigos y tratar de salvar las cosechas.


Los Panches, que esperaban agazapados en las sombras, sorprendieron a los Guechas y empezó la batalla entre arqueros y lanceros. Entretanto, otro contingente de Panches se escabullía hacia la aldea, querían la cabeza del cacique, su estrategia fue incendiar los cultivos para dejar a la población y a su jefe máximo desprotegidos. Al llegar a la aldea los Panches iniciaron una cruel matanza de todo aquel que se les enfrentará, los pocos guerreros que había en la aldea estaban protegiendo al cacique, así que Quincha, que tenía más valor que algunos de los hombres de la aldea, se armó con una lanza, dos cuchillos y se puso una armadura que ella había improvisado cuando practicaba con su hermano. Le dijo a su hermano menor que ella lo cubriría hasta la salida de la aldea para que fuera a avisarle a los guerreros lo que estaba pasando. Salieron de su casa sigilosamente, atravesaron varias casas vecinas y cuando se disponían a llegar a campo abierto, un jinete los detuvo, era un soldado Panche, el hombre se quedó contemplando a la muchacha con ojos de lujuria, Quincha aprovechó este descuido y en un movimiento rápido lo tiró del caballo, el hombre se repuso, haló de la armadura de Quincha y esta cayó al piso, el hombre trataba de quitarle la armadura. Quincha sacó su cuchillo y lo clavo sin compasión en el tórax del hombre, le gritó a su hermano que corriera y entregará el mensaje, ella se devolvió a la aldea a buscar a su madre.


En el camino de regreso alcanzó a dejar varios hombres en el piso, luego de haberlos atravesado con su lanza, al llegar a su casa encontró a su madre escondida detrás de una pila de madera, la cogió de la mano y juntas se fueron a esconder a un lugar secreto que la tribu tenía dispuesto para cuando ocurrían estos ataques. Mientras corrían hacía allá, Quincha pudo observar que los Panches ya estaban ingresando en la casa del cacique, la joven dejó a su madre segura junto a otras mujeres y niños que ya estaban escondidos en el lugar secreto y sin más, salió corriendo, a pesar de las súplicas de su madre.


Quincha se escabulló en la casa del cacique sin ser vista, enfrentó a dos Panches antes de poder llegar al aposento del cacique, cuando entró allí un Panche sujetaba al cacique por el cuello y tenía un cuchillo sobre este, en la habitación también habían dos Guechas arrodillados y tres Panches de pie con lanzas en las manos apuntándoles. Quincha apagó la única antorcha que estaba en la habitación y apuñalo por la espalda al Panche que retenía al cacique, en medio de la confusión los guerreros retomaron sus armas y sometieron a los tres Panches. Quincha sujeto al cacique y lo ayudó a salir de la habitación, junto con los dos guardias condujeron al cacique al sitio secreto.


Los Guechas que estaban en los cultivos recibieron el mensaje, la mitad de ellos se devolvió a la aldea, al final de la noche pudieron vencer a los Panches, pero las cosechas no pudieron ser salvadas.


El cacique estaba muy agradecido con Quincha por haberle salvado la vida, por lo que en una ceremonia a la que asistió toda la tribu, la enalteció nombrándola guerrera muisca y la liberó del matrimonio con él, esto a pesar del disgusto de los viejos consejeros y del chaman. Quincha fue la primera y única guerrera que existió entre esta tribu, pero debido a que los ancianos eran los encargados de conservar la historia de manera oral transmitiéndose de generación en generación, su nombre se disolvió y no quedó grabado en la historia.






Palabras: Enaltecía - Guerrera

Quien Postulo: Anonimo

País: Colombia




Imagen tomada de Gustavo Lesmes


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